CONSECUENCIAS
DEL CONSUMO DE TABACO
El consumo de tabaco afecta la
salud de fumadores y de no fumadores expuestos. Con el uso reiterado del tabaco, el fumador va
desarrollando tolerancia a la sustancia, esto es, va a requerir fumar en mayor
cantidad el tabaco para lograr sentir el mismo efecto que experimentaba cuando
empezó a fumar, lo que provoca que siga fumando. Posteriormente, por este
consumo continuo, el fumador va a generar adicción, es decir, va a buscar y a
consumir de manera compulsiva el tabaco, aun cuando conozca las consecuencias
negativas para su salud.
Aquí te enumeramos aquellas
consecuencias asociadas al consumo de tabaco:
CÁNCER
AL PULMÓN: Si se fuma, el riesgo de padecer cáncer de pulmón
es 22 veces mayor. Cuanto más tabaco se consume más se multiplica el riesgo de
padecer otros tipos de cáncer como el de nariz, boca, glándulas salivales,
garganta, esófago, laringe, pulmón, estómago, riñón, vejiga, pene, páncreas,
colon, recto o ano
Algunos fumadores no inhalan el humo del
tabaco y lo retienen en la boca para apreciar su sabor y para sentirse más
seguros de evitar posibles lesiones pulmonares. Pero el humo guardado alrededor
de la lengua produce su daño localizado, con la aparición de leucoplasias
premalignas.
ENFISEMA
PULMONAR: una enfermedad pulmonar crónica que afecta a los
sacos de aire de los pulmones (alvéolos). Es la alteración funcional y orgánica
del pulmón. Se reduce la capacidad pulmonar de captar oxígeno y expulsar
dióxido de carbono. El paciente no puede respirar y muere por falta de aire, ya
que tiene los pulmones muy afectados. Es la peor enfermedad degenerativa
pulmonar no cancerosa, ocasionada principalmente por el tabaco.
INFARTO
AL CORAZÓN: El tabaco acelera la frecuencia
cardiaca, eleva la presión arterial y aumenta el riesgo de hipertensión y de
obstrucción de las arterias, lo que puede provocar ataques cardiacos.
DAÑOS
AL CEREBRO: La acumulación de placas de grasa en
las arterias coronarias también afecta las arterias del cerebro. Se producen,
en diverso grado, accidentes cerebrovasculares, como infartos cerebrales,
isquemias, disfunciones vasculares, etc. La persona puede terminar hemipléjica.
BRONQUITIS
CRONICA: Las sustancias irritantes del tabaco producen una
inflamación de la mucosa, y el moco se acumula en el bronquio, precisándose
fuertes golpes de tos para eliminarlo. El moco se torna más espeso, más
compacto y más difícil de eliminar.
ÚLCERA
GÁSTRICA: El consumo de tabaco reduce la capacidad del
estómago para neutralizar el ácido después de las comidas. Al principio,
aparece gastritis con hiperacidez y ardor en el estómago. Luego aparece una
gastritis tóxica con hipoacidez, exceso de moco gástrico y atrofia de los
pliegues del estómago.
La cicatrización de la úlcera se
dificulta cuando la persona sigue fumando.
ENFERMEDAD PERIODONTAL: Destrucción de tejidos de soporte dental,
pérdida de hueso, bolsas periodontales y probable pérdida dental. Mal aliento
por alteraciones de la microbiota bacteriana de la boca
Al favorecer alteraciones en el tejido
de soporte del diente ocasiona migración gingival y con ello la exposición de
los cuellos dentarios, incrementándose el riesgo de formación de caries
radiculares. Por otra parte, el tabaquismo tiende a disminuir el flujo salival.
OSTEOPOROSIS:
el monóxido de carbono es absorbido por la sangre mucho más rápido que el
oxígeno. Como consecuencia de esto los huesos de los fumadores pierden
densidad, se fracturan más fácilmente y tardan más en soldarse
CÁNCER
EN LA MUJER Y ABORTO: El consumo de tabaco puede ocasionar
problemas de infertilidad en las mujeres y complicaciones durante el embarazo y
el parto. Además aumenta el riesgo de cáncer cérvico uterino.
Fumar durante el embarazo puede provocar
parto prematuro; complicaciones del embarazo, parto y puerperio; aborto
espontáneo y muerte fetal y perinatal. En promedio, los hijos de las fumadoras
pesan menos que los hijos de no fumadoras.
Por otro lado, el tabaco disminuye la
calidad y cantidad de la leche materna. Los hijos de madres fumadoras padecen
en mayor proporción de enfermedades pleuropulmonares y corren mayor riesgo de
volverse fumadores precoces
CEGUERA:
En
el caso de un estudio publicado recientemente, se pone de manifiesto la mayor
frecuencia de ceguera en personas mayores debido al consumo de tabaco. Los
autores postulan que el tabaco aumenta el riesgo de sufrir degeneración
macular, proceso oftalmológico que constituye la principal causa de pérdida de
visión. Según los resultados del trabajo, las personas que consumen más de 40
cigarrillos al día, tienen un riesgo tres veces superior de padecer ceguera,
comparado con las personas que no fuman.
EFECTOS EN LA ESTÉTICA:
§ El
humo de tabaco y su olor se adhieren con facilidad a ropa, pelo, piel, manos,
etcétera.
§ El
tabaco causa la
caída del cabello y la aparición de úlceras bucales.
§ El
tabaco provoca el envejecimiento prematuro de la piel debido al desgaste que
ocasiona en las proteínas que le confieren elasticidad.
§ Al
interferir en los procesos químicos que tienen lugar en la boca y provoca un
exceso de sarro, tiñe los dientes y acelera el deterioro de la dentadura.
§ El tabaco produce halitosis
§ El
alquitrán que contiene el humo del tabaco se acumula en los dedos y en las uñas
tiñéndolos de color amarillento y causando un olor muy molesto.
Las enfermedades asociadas con el consumo de tabaco, son de carácter
crónico, irreversible, incapacitante y mortal, y también afectan a los
fumadores pasivos, es decir, aquellas personas que están expuestas
involuntariamente al humo de tabaco, tanto en el hogar como en los centros de
trabajo. Diversas investigaciones han comprobado que la aspiración involuntaria
en niños incrementa la gravedad en los casos de asma y la posibilidad del
síndrome de muerte súbita.